El maquinista Francisco Cárdenas, representante de UGT en Renfe en Cataluña, ha señalado que el lugar donde se produjo el accidente ferroviario en Gelida no estaba identificado como un tramo problemático por parte del colectivo de conductores. Cárdenas explicó que ese punto concreto no era percibido como especialmente peligroso dentro de la operativa habitual.
Sin embargo, el representante sindical aprovechó para volver a alertar sobre el deterioro general de la red de Rodalies. “Llevamos años denunciando la precariedad de las instalaciones y ya son demasiadas las víctimas. Es inaceptable que solo se actúe cuando ocurre una tragedia”, afirmó.
En el interior de la cabina del tren siniestrado viajaban cuatro personas en el momento del impacto. Se trataba del maquinista responsable del servicio de la línea R4 entre Sant Vicenç de Calders y Manresa, dos maquinistas de trenes de media distancia y un cuarto conductor, que perdió la vida, y que se encontraba en periodo de prácticas tras haber finalizado recientemente su formación en la escuela de maquinistas de L’Hospitalet de Llobregat.
Los dos profesionales de media distancia realizaban recorridos de prueba para familiarizarse con el trazado de la R4, ya que, debido a las obras previstas en los próximos meses, sus trenes habituales serán desviados por este corredor.