Aagesen corrige a Macron: el apagón no fue cosa del sol

La vicepresidenta replica desde la Agencia Internacional de la Energía que los informes europeos descartan que las renovables estuvieran detrás del corte eléctrico de abril de 2025. El debate energético se desliza hacia la diplomacia

19 de Febrero de 2026
Actualizado a las 12:47h
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La vicepresidenta replica desde la Agencia Internacional de la Energía que los informes europeos descartan que las renovables estuvieran detrás del corte eléctrico de abril de 2025. El debate energético se desliza hacia la diplomacia

En política energética, como en la vida, conviene leer la letra pequeña. Sara Aagesen invitó este martes a Emmanuel Macron a hacerlo. La vicepresidenta tercera respondió al presidente francés que los informes técnicos sobre el apagón del 28 de abril de 2025 son “muy claros” y descartan que las energías renovables tuvieran responsabilidad alguna en el incidente. La escena, producida en el marco de la reunión ministerial de la Agencia Internacional de la Energía, evidenció algo más que una discrepancia técnica: la pugna silenciosa entre modelos energéticos europeos.

Los informes frente al relato

El apagón de abril de 2025, que afectó durante horas a varias comunidades, generó una ola de especulaciones inmediatas. Entre ellas, la idea —difundida con rapidez en ciertos foros— de que la alta penetración de renovables había debilitado el sistema eléctrico.

Los informes posteriores del Comité de Investigación y de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-E) concluyeron que la causa estuvo vinculada a fallos de coordinación y protección en la red, no a la naturaleza de la generación. Aagesen recordó ese punto con precisión: “no tienen ni tuvieron nada que ver”.

No es una cuestión menor. España cerró 2025 con una cuota de generación renovable cercana al 55%, un récord histórico. El sistema eléctrico español ha sido citado por la propia Comisión Europea como ejemplo de integración de eólica y solar en mercados liberalizados.

Modelos en contraste

Francia mantiene una matriz fuertemente nuclear, mientras España ha optado por acelerar la transición renovable. La discusión sobre el apagón se inserta en esa divergencia estratégica. París defiende la estabilidad de la base nuclear; Madrid subraya la flexibilidad y el almacenamiento como garantías de seguridad.

Aagesen fue cuidadosa en la forma y firme en el fondo. “Respeto a todos los sistemas”, dijo, antes de deslizar que no conviene “atacar al vecino con información falsa”. La frase, pronunciada en un foro internacional, tiene el tono medido de quien sabe que la energía es hoy un vector de política exterior.

Macron había sugerido que la apuesta renovable podría haber contribuido al incidente. No es la primera vez que el debate técnico se contamina de posicionamientos nacionales. En la Unión Europea, la taxonomía verde ya enfrentó a París y Berlín sobre el papel del gas y la nuclear.

El apagón español se convirtió así en argumento cruzado. Para unos, prueba de los límites de la transición acelerada; para otros, un episodio técnico magnificado. Los informes, al menos, son unívocos en un punto: el mix renovable no fue el detonante.
 

Transición y credibilidad

La vicepresidenta defendió el sistema energético español como “ganador”. La expresión puede sonar optimista, pero tiene respaldo en cifras: aumento sostenido de capacidad eólica y solar, reducción de emisiones y menor dependencia de combustibles fósiles importados.

La transición energética no es un camino lineal ni exento de incidentes. Lo relevante es cómo se interpretan. En un contexto europeo donde la seguridad energética sigue siendo prioridad tras la crisis del gas, cada fallo se examina con lupa política.

El intercambio entre Madrid y París revela que la batalla por el relato energético continúa. Y que, en ocasiones, un informe técnico puede tener más carga diplomática que un tratado.

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