Portugal decide mañana entre el socialista Antonio Seguro y el ultraderechista André Ventura en una segunda vuelta sin sorpresas

Todas las encuestas prevén un triunfo arrollador del candidato del Partido Socialista con una diferencia de más de 25 puntos.

07 de Febrero de 2026
Actualizado a las 17:54h
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Antonio Jose Seguro socialista

Portugal afronta mañana domingo una segunda vuelta presidencial inédita desde 1986 y cargada de simbolismo político. Los portugueses deberán elegir entre el candidato socialista António José Seguro, claro favorito, según todas las encuestas, y el líder de la extrema derecha André Ventura, en una votación que ha trascendido lo estrictamente nacional para convertirse en un test político observado desde toda Europa.

A solo 24 horas de la cita con las urnas, los sondeos publicados hasta ahora dibujan un escenario de ventaja amplia y sostenida para el candidato socialista, aunque con señales de cansancio electoral y un aumento del voto en blanco y de los indecisos en la recta final de la campaña.

Las encuestas de última hora

El último sondeo difundido por medios portugueses como CNN Portugal, TVI, TSF y Jornal de Notícias, con trabajo de campo realizado entre el 2 y el 4 de febrero, sitúa al socialista António José Seguro con un 53,5 % de intención de voto, frente a un 28 % para André Ventura. El sondeo refleja además un 8,9 % de indecisos y un 9,6 % de voto en blanco o nulo, una cifra elevada que apunta a cierto desapego de una parte del electorado ante la polarización del duelo final.

Por su parte, la encuesta más amplia de la Universidad Católica Portuguesa para la RTP, realizada entre finales de enero y comienzos de este mes, proyecta una victoria todavía más contundente del socialista, con un 67 % frente al 33 % para Ventura en escenarios de voto válido. Aunque existen diferencias metodológicas entre estudios, todos coinciden en una conclusión: Seguro llega al domingo como claro favorito.

Un cordón sanitario tácito  

La segunda vuelta ha funcionado, en gran medida, como un voto de contención frente a la extrema derecha. Tras una primera ronda fragmentada, buena parte del electorado de centro y centroderecha ha optado por cerrar filas en torno a al candidato socialista como garantía de estabilidad institucional y continuidad europeísta.

Sin embargo, cabe destacar que el principal partido de la derecha moderada en Portugal, el PSD, liderado por el actual primer ministro Luís Montenegro, no ha emitido una recomendación formal para apoyar a Seguro ni a Ventura en la segunda vuelta. Montenegro señaló tras la primera vuelta que la formación se mantendría neutra en el balotaje, citando que ninguno de los dos candidatos representa plenamente su espacio político tradicional. No es casual esa neutralidad: Montenegro gobierna en minoría el país vecino y necesita a la ultraderechista Chega para aprobar sus iniciativas parlamentarias.    

Misma situación se repite con Iniciativa Liberal (IL) y otros partidos más pequeños: aunque figuras asociadas al centro derecha pudieron haber expresado opiniones personales, no ha habido pronunciamientos institucionales claros ni directrices oficiales desde sus direcciones para apoyar a Seguro en la segunda vuelta.

Por otro lado, los que sí han llamado a votar al candidato socialista ha sido todo el arco parlamentario de la izquierda, Bloco de Esquerda, el Partido Livre y el Partido Comunista Portugués con un mismo mensaje: la defensa de la democracia frente al extremismo.

 Por último, las encuestas muestran, además, una elevada tasa de rechazo hacia el ultraderechista Ventura: en varios sondeos, más de la mitad de los entrevistados afirman que no votarían por él “en ningún caso”. Este factor ha limitado su capacidad de crecimiento en relación al 23 por ciento obtenido en primera vuelta, pese a haber consolidado a Chega como una fuerza política central en el nuevo mapa portugués. Así, con estos datos, de cumplirse las previsiones, Ventura solo recogería, como máximo, un 5 por ciento más de votos en relación a los comicios del pasado 18 de enero      

Elecciones que trascienden fronteras                                              

Aunque la presidencia portuguesa tiene atribuciones mayoritariamente institucionales, el resultado del domingo tendrá una lectura política clara. Para la Unión Europea, Portugal se suma a la lista de países donde la extrema derecha ha avanzado con fuerza, pero todavía no logra imponerse en una elección decisiva a doble vuelta.

Desde España, el proceso portugués es seguido con especial atención por la proximidad política y social entre ambos países, y por las similitudes en los debates sobre polarización, desafección política y el auge de discursos antisistema.

Victoria que se da por descontada

Salvo sorpresa de última hora, todo apunta a que el candidato del Partido Socialista António José Seguro será elegido presidente este domingo, confirmando las previsiones de las encuestas y el cierre de filas del voto moderado. Sin embargo, el resultado también dejará un mensaje inequívoco: Portugal entra en una nueva etapa política, más fragmentada y con una extrema derecha consolidada como actor relevante, aunque todavía contenida por una mayoría social favorable a la estabilidad.

Mañana, los portugueses decidirán no solo un nombre, sino el rumbo político de un país que hasta ahora había sido una excepción en el mapa de la polarización europea.

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