Países Bajos y sus socios «frugales» (Suecia, Dinamarca,Austria y Finlandia) han dado un golpe de mano en sus propuestas para el fondode reestructuración: reducir el total a 700.000 millones de euros (la cumbrepartió con un presupuesto de 750.000 millones) y distribuir dicha cantidad apartes iguales entre transferencias no reembolsables y préstamos. El aumento dela partida dedicada a créditos no es otra cosa que incidir en sufundamentalismo austericida e imponer a los países del sur la imposición a susciudadanías de duros recortes en pensiones, salarios y Estado del Bienestar.
Además, tanto Países Bajos como sus socios indican que laconcesión de ayudas esté controlada por diferentes países y que se entreguensiempre en base a sus propios intereses. La propuesta de los «frugales»,además, incluye que el dinero que aporten se les reste de lo que los paísesaportan anualmente a la UE. Por tanto, lo que exigen es que las ayudas que seentreguen a los países más afectados por la pandemia del Covid19, como es elcaso de España, les salga gratis.
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