Golpe de la Justicia a Trump y sus sicarios

Un juez federal ordena la puesta en libertad de muchos de los migrantes detenidos en Minneapolis señalando que la aplicación de operativos de captura contra este colectivo específico carece de base delictiva y constituye una violación flagrante de la ley

29 de Enero de 2026
Actualizado a las 9:36h
Guardar
golpe Trump inmigracion
Agentes del ICE detienen a un migrante para deportarle | Foto: ICE

El sistema judicial de los Estados Unidos ha vuelto a erigirse como el último dique de contención frente a la interpretación expansiva del poder ejecutivo en materia migratoria. En una resolución que evoca los principios más elementales del debido proceso, el juez federal John Tunheim ha frenado en seco la maquinaria de detenciones dirigida contra refugiados en el estado de Minnesota. La decisión no solo representa un revés operativo para el Departamento de Seguridad Nacional, sino que plantea un interrogante de fondo sobre la seguridad jurídica de quienes, habiendo cumplido con cada requisito legal, se encuentran atrapados en el limbo burocrático de la residencia permanente.

La administración de Donald Trump, en su afán por reexaminar de forma exhaustiva la situación de miles de refugiados, parece haber colisionado con un axioma constitucional que establece que el Estado no puede encarcelar a individuos que han respetado escrupulosamente las normas de admisión y cuyo único pecado es la demora administrativa en la emisión de su Green Card. Para el magistrado Tunheim, la aplicación de operativos de captura contra este colectivo específico carece de base delictiva y constituye una violación flagrante de la ley federal. El núcleo del conflicto reside en la vulnerabilidad de aquellos que ya han sido admitidos en el país y aguardan el ajuste de su estatus legal, personas que han superado los filtros de seguridad y cuya espera no anula la legalidad de su estancia previa bajo la figura del refugio.

Más allá de la pura doctrina jurídica, el juez ha introducido un componente de humanidad básica en su mandato frente a las gélidas temperaturas del Medio Oeste. La orden exige que las liberaciones se produzcan en un plazo de cinco días, garantizando que los afectados no queden expuestos a un frío peligroso que ponga en riesgo su integridad física. Esta cláusula subraya una crítica implícita a la logística del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, instando a una entrega coordinada bajo la custodia de abogados para evitar riesgos vitales innecesarios en un entorno climático hostil.

El despliegue reforzado de la Patrulla Fronteriza y agentes federales en áreas urbanas como Mineápolis ha transformado el paisaje social de la región, traduciéndose en una escalada de violencia y tensión civil que ya arroja un balance de muertes y heridos tras enfrentamientos con los cuerpos de seguridad. El magistrado recordó al Ejecutivo que la eficiencia administrativa no puede comprarse al precio de la libertad individual, otorgando un plazo estricto de 48 horas para transparentar la lista de detenidos. Esta tregua es provisional y la verdadera batalla legal se librará el próximo 19 de febrero, fecha en la que el tribunal decidirá si esta suspensión se transforma en una medida cautelar permanente que proteja definitivamente a la comunidad de refugiados en Minnesota.

Lo + leído