La extrema derecha de Chega favorita en las encuestas de las elecciones presidenciales de Portugal

Los comicios tendrán lugar este domingo y su candidato André Ventura, según los sondeos, tiene el pase asegurado a la segunda vuelta del 8 de febrero

17 de Enero de 2026
Actualizado el 19 de enero
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Chega extrema derecha

A pocos días de que los portugueses acudan a votar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, programadas para este domingo 18 de enero , las encuestas muestran una carrera muy reñida y apuntan con casi total seguridad hacia una segunda vuelta el próximo 8 de febrero, un hecho que no se vive en el país desde 1986.

Según la encuesta más citada hasta ahora, realizada por pollsters de la Universidad Católica Portuguesa, publicada por el diario Público y RTP, la cadena pública portuguesa, y citada por la agencia Reuters coloca a André Ventura, líder del partido de extrema derecha Chega, al frente con alrededor de 24 % de intención de voto, seguido muy de cerca por António José Seguro (Partido Socialista) con 23 %. João Cotrim de Figueiredo, de la Iniciativa Liberal, ronda el 19 %, dentro del margen de error, por lo que sigue en la pelea por entrar en la segunda vuelta. Los otros candidatos, como Henrique Gouveia e Melo y Luís Marques Mendes, se sitúan por debajo con alrededor del 14 % cada uno.

Desde el punto de vista técnico, estos datos provienen de una muestra de 1770 votantes y un margen de error del 2,2 %. Asimismo, este informe también señala que encuestas de seguimiento más pequeñas realizadas en la última semana muestran incluso distancias más reducidas entre los cinco principales candidatos, lo que refuerza la idea de un empate técnico.

Por otro lado, el sondeo realizado por la consultora privada Consulmark2 para Euronews, hace tan solo días, entre el 5 y el 13 de este mes confirma un panorama muy fragmentado pero intercambiando el orden del primero por el segundo en relación al estudio anterior. Según los datos recogidos, el candidato socialista António José Seguro, alcanzaría el primer puesto con el 20,7 %, seguido del ultraderechista André Ventura de Chega con el 18,9 % de los sufragios.

Para el resto de candidatos, la consultora ratifica procentajes similares a la encuesta de la Universidad Católica Portuguesa: el liberal João Cotrim de Figueiredo obtendría el 18,5 %, el conservador Luis Marques Mandes un 17,8 % y el independiente Henrique Gouveia e Melo un 14,4 %.

En cualquier caso, ambas encuestas no solo describen una carrera muy ajustada entre los distintos candidatos sino también una gran fragmentación política en un escenario donde la carrera presidencial en Portugal sigue completamente abierta sin un claro favorito y con un porcentaje muy elevado de indecisos.

La segunda vuelta casi garantizada

De acuerdo al artículo 126 de la Constitución de la República Portuguesa “será elegido Presidente de la República el candidato que obtenga más de la mitad de los votos válidamente expresados, no considerándose como tales los votos en blanco. 2. Si ninguno de los candidatos obtuviera ese número de votos, procederá a un segundo sufragio hasta el vigésimo primer día siguiente a la primera votación”.

Con los datos de las últimas encuestas está claro que ninguno de los candidatos encuestados superará el 50 % necesario y que, por lo tanto, se da por segura la segunda vuelta prevista para el día 8 del próximo mes, un hecho casi inédito en cuatro décadas y que refleja la creciente fragmentación del electorado.

Qué funciones tiene el Presidente de la República Portuguesa

La posible llegada de la extrema derecha a la presidencia del país vecino puede resultar poco interesante y escasamente relevante para un sector mayoritario de la opinión pública. Sin embargo, en un contexto donde la ultraderecha está agitando el tablero político internacional y las bases de los estados democráticos occidentales, cuestionando las instituciones, el estado de bienestar, la  legitimidad de gobiernos elegidos legalmente en las urnas y quebrando la convivencia ciudadana, debería ser tema de preocupación que su candidato encabece las encuestas presidenciales portuguesas.       

No es un hecho menor que la Constitución de la República Portuguesa del 2 de abril de 1976, a diferencia de la española, otorgue amplias competencias políticas (ejecutivas y legislativas) al Jefe del Estado: en los artículos 120 a 136 se describen detalladamente el alcance de sus funciones que van más allá de una mera figura institucional y decorativa como se podría creer.

Entre sus principales atribuciones figura el nombramiento del primer ministro, en función de los resultados electorales, así como el nombramiento y cese del Gobierno. El presidente también puede disolver el Parlamento y convocar elecciones legislativas, una facultad relevante en momentos de bloqueo político.

En el ámbito legislativo, le corresponde promulgar las leyes aprobadas por la Asamblea de la República o vetarlas, devolviéndolas al Parlamento para una nueva votación. Asimismo, puede pedir al Tribunal Constitucional que revise la legalidad de una ley antes de su entrada en vigor.

El presidente es además Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas y preside el Consejo Superior de Defensa Nacional. Con autorización parlamentaria, puede declarar la guerra o la paz y decretar el estado de emergencia.

 En política exterior, representa a Portugal ante la comunidad internacional, ratifica tratados y acredita embajadores. También ejerce funciones en el ámbito judicial, como el derecho de indulto, y participa en el nombramiento de altos cargos de la justicia.

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