¿Dónde acabó este vino? Los rusos llevaron estas centenares de botellas a Moscú, Crimea y a Moldavia pero no sin antes darse un gran atracón con una buena parte de los caldos que cayeron en sus manos. Conociendo a los rusos cabe imaginarse la gran borrachera. Göring nunca hubiera imaginado que esos soldados soviéticos a los que él consideraba "subhombres" y "seres inferiores" se iban a acabar bebiendo sus preciados caldos. Una buena parte de los mismos se los bebieron después en Moscú los jefes militares y políticos que habían liderado la guerra y otra parte de la selección vinícola de Göring fue llevada a las bodegas de Cricova en Moldavia. EL TESORO DE GÖRING EN LAS BODEGAS CRICOVALas bodegas de Cricova, a apenas una media hora de la capital moldava, Chisinau, son de las más grandes del mundo. Produce nueve millones de botellas de vino al año y cuenta en su interior con caminos de más de 100 kilómetros ordenados por calles y avenidas con los nombres de sus caldos; posee hasta con semáforos y sus túneles por pequeños carros que transportan a los visitantes de sus conocidos tours. Sus viñedos, con varias clases de uvas que dan excelentes vinos blancos, rosados y tintos, se extienden por más de 600 hectáreas. Las bodegas Cricova también producen la variedad de brandy o cognac local, conocido aquí como divin y que es una de gran calidad en casi todas sus presentaciones de tres, cinco, ocho, diez y dieciocho años.
Por allí han pasado numerosos dirigentes políticos de todo el mundo y numerosas celebridades, tal como se puede ver en un pequeño museo sobre el vino y sobre las bodegas en su interior. Hay fotos de Vladimir Putin y John Kerry visitando la bodega. Varios presidentes, como Putin y la canciller alemana Angela Merkel, cuentan con una pequeña bodega donde se les suministran sus caldos directamente. Putin incluso celebró en las bodegas su 50 cumpleaños. Cricova fue visitada en 1966 por el héroe del espacio ruso Yuri Gargarín, quien, según se dice, tuvo que ser después ayudado para salir tras una juerga memorable.Esta famosa cava, que se construyó después de la Segunda Guerra Mundial, guarda en su interior más de un millón de botellas pertenecientes a casi 700 marcas y bodegas. Fundada en 1952, Cricova es considerada una de las bodegas más grandes de Europa del Este y según aseguran sus guías podría conservar dentro hasta un total de 355.000.000 millones de botellas si se utilizase en toda su capacidad.
Según informan en la bodega, casi todos los dirigentes rusos que han pasado de visita por Cricova, entre los que destacan Mijail Gorbachov y Putin en los últimos tiempos, han catado estos caldos procedentes del jerarca nazi suicidado. También informaba un medio moldavo varios de los empleados de la bodega han degustado estos caldos y se sustrajeron algunos para su venta. Hoy, tal como me asegura una guía oficial de las bodegas Cricova, la cava alberga 655 botellas de colección de Göring, de las cuales 455 provienen de Francia.Aparte de esta curiosidad, recomendamos visitar estas bodegas por su interés turístico -están en la categoría de las más grandes del mundo-, por la calidad de sus vinos, por el hermoso diseño de sus salas donde se ofrecen catas, recepciones y se celebran encuentros y, sobre todo, por conocer ese entramado de túneles interminables y laberínticos nunca visto en una cava. También para que puedas ver su famosa colección de milles de botellas y donde encontrarás estas 655 que se salvaron de los festines soviéticos tras la caída de la Alemania nazi. Desde luego los rusos celebraron por todo lo alto su costosa y sangrienta victoria sobre el imperio del mal. La bodegas Cricova, si visitas Moldavia, son un lugar imprescindible.
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