Las causas se relacionan con diversas circunstancias, como falta de vitaminas y/o minerales, predisposición a padecer hematomas, anemia, deshidratación, abuso del alcohol, complicaciones endocrinas o alteraciones hormonales y suele relacionarse a otras patologías circulatorias como las varices. Algunos estudios indican que los factores externos aceleran el proceso, siendo la causa fundamental una alteración circulatoria genética y, según se cree, también hormonal.Las medidas preventivas, aunque archiconocidas, a menudo se pasan por alto. Por ejemplo, es aconsejable elegir un vestuario de buen paño y una protección frente a la humedad y el viento, aunque aparentemente el tiempo no anuncie con empeorar tanto como para producir lesiones cutáneas. Asimismo, guantes y calcetines deben mantenerse lo más secos posible y son esenciales unas botas aislantes que no impidan la circulación cuando el tiempo es muy frío. Además, es especialmente importante el uso de una capucha cálida, ya que el 30% de la pérdida de calor se produce por la cabeza.Una dieta correcta también puede ser un gran aliado contra los sabañones. Se recomienda tomar alimentos ricos en vitamina C y flavonoides (naranja, limón, kiwi, brécol, etc...), que protegen los capilares; compuestos ricos en vitamina E (aguacate) por su capacidad para mejorar el riego sanguíneo; frutos secos (nueces y almendras) ricos en minerales y potentes antioxidantes o ajos, por su capacidad vasodilatadora. Se debe evitar el consumo de alcohol, tabaco, bebidas estimulantes (café o té) pues son vasoconstrictores y favorecen su aparición.
En el caso de que ya nos hayan aparecido, debemos realizar baños de agua para mejorar la circulación sanguínea en los que se alterne el agua fría con la caliente en pies y manos o un automasaje para mejorar la circulación superficial. No rascar y consultar a un médico, ya que es el único capaz de diferenciarlos de otras patologías más graves que se manifiestan de manera similar (como por ejemplo el lupus). También debe determinar si generan incapacidad en el paciente (porque le impidan coger objetos con las manos o caminar normalmente).El tratamiento se centra en utilizar medicamentos de uso tópico (pomadas, geles, etc.) que mejoran la circulación sanguínea y reducen el dolor y picor. Cremas de lanolina y lociones de calamina (que alivian el picor). También se prescriben vasodilatadores periféricos y/o antihistamínicos. Si se detecta una carencia de vitaminas o minerales, se puede suplementar la dieta con ellos siempre bajo control del especialista. De forma casera se pueden curar frotando los sabañones durante varios días con un bálsamo hecho con alcohol y alcanfor a partes iguales.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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