También aconseja la Agencia que los alimentos que no puedan ser consumidos inmediatamente o las sobras que se quieran guardar, se mantengan bajo la acción del calor, por encima de 60º C, o del frío, a 5º C como máximo. Si vamos a consumir en casa pescado crudo o poco cocinado (preparaciones culinarias como los boquerones en vinagre), con el fin de prevenir la anisakiasis, debemos hacerlo después de haberlo mantenido congelado durante cinco días, si su frigorífico alcanza una temperatura de -20ºC o inferior. Esta temperatura solo se alcanza en frigoríficos de tres estrellas (***) o más. Si su frigorífico tiene menos de tres estrellas, compre el pescado ya congelado.Debemos evitar asimismo el contacto entre los alimentos crudos y los cocinados. Ya que un alimento cocinado puede volver a contaminarse por contacto con los alimentos crudos o con objetos que anteriormente hayan contactado con un alimento crudo (cuchillos, tablas, superficies, trapos, etc.). El trapo de cocina o la bayeta puede ser un excelente vehículo de contaminación. Es preferible usar papel de cocina.Por otro lado nos aseguraremos una correcta higiene si vamos a manipular los alimentos y una limpieza adecuada en todas las superficies de la cocina. Y por supuesto, mantendremos los alimentos fuera del alcance de insectos, roedores y animales de compañía. No hay que olvidar que los animales pueden ser portadores de gérmenes patógenos y parásitos que originan enfermedades de transmisión alimentaria.
Finalmente usaremos solo aguas envasadas o aguas de la red pública de distribución en la población. No debemos beber ni usar agua procedente de pozos que no esté potabilizada. Ni consumir alimentos perecederos que se exhiban a temperatura ambiente. Por ello debemos fijarnos de que en bares, cafeterías, restaurantes, etc., todos los alimentos estén protegidos por vitrinas y conservados en condiciones sanitarias adecuadas. Y refrigerados siempre que sea preciso. Estas medidas debemos exigirlas como consumidores, y cuando veamos que no se cumplen, debemos rechazar esos alimentos.En cuanto al tratamiento se suele recurrir a los antidiarreicos, ya que la salmonelosis causa deshidratación. No obstante, la bacteria se elimina con las heces, por lo que la infección suele durar de dos a siete días. En casos en los que se sospeche que la bacteria ha entrado en el torrente sanguíneo, el médico podrá recetar antibióticos, aunque no suele ser habitual, ya que podría prolongar el período en el que el enfermo es portador de la bacteria. Por lo demás, llevaremos una dieta líquida durante las primeras 24 horas y “astringente” —verdura, frutos secos, manzana— durante el resto del tiempo que tengamos la enfermedad. También es necesario evitar lácteos y grasas.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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