Otros sistemas son: el control de los puntos dolorosos para comprobar si hay síntomas como la fatiga, el sueño no reparador y la falta de agilidad mental que no estén relacionados con una patología y que duren más de 3 meses. La revisión de los ojos, con el fin de observar si existe un adelgazamiento de la capa de fibras nerviosas del ojo, y con ello, una irregularidad en el sistema nervioso central, que es el que regula los cambios en las regiones del cerebro asociadas al dolor. El test del pulgar, basado en la aplicación de presión, calor, frío y pinzamiento sobre un pulgar durante un minuto. Y por último, el análisis de la manera de caminar (velocidad, longitud del paso, presión del pie), que es considerado un método de diagnóstico fiable por la Universidad de Granada.La fibromialgia tiene tratamiento paliativo, pero no cura. Este tratamiento debe ser personalizado y abarcar pautas específicas de dieta, vida saludable, apoyo psicológico y fármacos para aliviar los síntomas.Una dieta equilibrada protege del desgaste celular y de la acumulación de toxinas que causan dolor. Por tanto es muy aconsejable comer fruta para obtener vitaminas y fibra; verduras de hoja verde que te aporten minerales como calcio, hierro, magnesio y potasio; aceite de oliva virgen, pescado azul y nueces, que son grasas “buenas”; y una onza diaria de chocolate negro, porque contiene triptófano, que alivia el dolor y reduce el estrés. Evitar los aditivos y las toxinas. Procurar no freír ni comer productos procesados y lavar bien los alimentos y, si es posible, optar por los ecológicos.
También se recomienda hacer ejercicio físico suave: caminar, bailar o hacer aeróbico de bajo impacto (también en el agua, que debe estar a más de 28 grados). Lo ideal son 30 minutos al día en bloques de 10 minutos, de 3 a 5 días por semana. Y practicar actividad física respetando el ritmo de tu cuerpo. El yoga, el taichí o pilates (sin forzar los brazos ni estirar por mucho tiempo) 2 días por semana ayudan a cuidar la postura y el equilibrio, y a relajar la mente. La terapia psicológica es un recurso para saber afrontar el dolor y su impacto en la vida diaria.Los fármacos que se pueden recetar actúan puntualmente sobre los síntomas. Son antidepresivos para mejorar el estado de ánimo y reducir la ansiedad, y anticonvulsivantes para rebajar el dolor.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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