Clara y Olivia Cábez: Rock, cómic y otros rollos

Las hermanas Cábez presentan su nuevo cómic, ‘Cols, la cara B’ (Autsaider Cómics), en el que demuestran que el binomio tebeos-rock and roll, sigue funcionando y está más vivo que nunca.

Rafael Aguirre
15 de Febrero de 2026
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Clara y Olivia Cábez
 Clara y Olivia Cábez

El cómic y el rock and roll estaban predestinados a unir fuerzas, como apunta David Hadju en La plaga de los cómics, los tebeos habían precedido al rock como el enemigo público número uno de las buenas costumbres americanas. 

Las historietas protagonizadas por bandas, y sus aventuras reflejo de la cultura juvenil —y musical— de cada momento, han existido casi desde los principios de la música rock, de los Archies o The Monkees, a los incontables grupos que protagonizaron los Rock’n’roll Comics de Todd Loren, hasta las incursiones marvelitas de Kiss y The Beatles, las relaciones entre ambos géneros son abundantes y golosas. Pero si hay que hablar de underground, tanto en música como en viñetas, la unión más sólida se estableció en las páginas de la revista de Les Humanoïdes Associés, Metal Hurlant. Una renovación estética y narrativa que aportaron fue tremendamente entretenida y enriquecedora, con grupos reales y ficticios, con mucha energía y mucha calle, Margerin, Serge Clerc, Kent, Jano, Loth… retrataban una juventud inquieta, de barrio, que se resisitía a ser procesada por la trituradora de la sociedad tradicional.

Clara Cábez, a los dibujos, y su hermana Olivia al guion, son las madres de Cols, una postadolescente madrileña, militante del rocanrol subterráneo, que ha protagonizado varias publicaciones autoeditadas, y ganadora del Premio al Mejor Fanzine en el Salón del Cómic de Barcelona. Cols ahora da el salto al formato largo, a todo color y en formato grande. En La cara B, Cols y sus amigas salen de Madrid para embarcarse en una accidentada gira en la que recorrerán miles de kilómetros, convivirán con grupos de todo pelaje, se correrán alguna que otra juerga y pondrán sobre la msa lo complicado que lo tiene la cultura alternativa. Hablamos con ellas sobre este último trabajo.

Presentadnos, por favor, a Cols, la protagonista de vuestro cómic.

Olivia: Cols es madrileña, jóven y está envenenada por el rockandroll. Esas serían sus tres rasgos más relevantes, pero en cuanto entras a su universo ves que es sensible, apasionada y que pese a que, como toda su generación anda desencantada con la vida, es ambiciosa y quiere mantener viva la cultura underground y el circuito en el que ella se mueve. También, es divertida, se toma la vida con mucha guasa, es buena amiga, de estas que van en pack siempre y tiene energía para parar un tren.

Clara: Cols representa a un reducto social en peligro de extinción, una persona nostálgica de tiempos que no ha vivido, y que ansía una libertad que siente que se ha ido desvaneciendo, la libertad propia de la música punk y rock and roll. Cols es una chica que se sale del molde de lo femenino, de las tendencias incluso de lo que se espera de ella.

Cuando Gookie, el grupo de Cols, interpreta canciones en "La cara B", al leer  las letras, inevitablemente, tiendes a ponerles música, ¿pensabais en temas concretos al escribirlas?

Olivia: Siempre la idea inicial es la típica canción de punk de fiestas de pueblo, un tipo de himno muy fácil de seguir y con mucha fuerza, algo que sonara a Soziedad Alkoholika o Eskorbuto, por ejemplo. Pero, es divertido, porque hasta el final de la escritura del guion no me di cuenta de que el recurso que estaba usando para crear esa musicalidad es jugar a una rima consonante muy seguida, dentro incluso de la misma frase, que las canciones a las que me he referido antes, no son así. Son canciones que en la vida real serían terribles, pero que en papel funcionan y dan ganas de cantar.

¿Cuál sería la banda sonora de este cómic? Además de la parte garagera, hay otros géneros sonando en sus viñetas: trap-flamenco, K-pop, "cansautores"...

Olivia: Estuvimos a nada de meterle banda sonora de verdad, lo que pasa es que solemos intentar imitar el uso que hace el cine de la música y en cómic es difícil que se entienda. Yo siempre pienso en que hay canciones de fondo en las escenas que escribo, pero siempre son del rollo que nos gusta (no suena mucho K-pop, la verdad). Por ejemplo, en este tebeo hay una secuencia en el desierto en la que directamente sale Glen Campbell en la portada de Rhinestone Cowboy porque era la canción que “sonaba” en el desierto y en la página siguiente, cuando Margo llega después de este pasaje por el desierto, en mi cabeza siempre ha sonado Late Again de los Steeler Wheels. Luego, Clara es más ecléctica que yo, así que a ella seguro que se le podrían ocurrir canciones para darle un sonido tipo a las bandas ficticias del tebeo.

Clara: Todas las bandas que hemos retratado al margen de Gookie son perfiles muy concretos que hemos conocido de cerca. El “cansautor” es un admirador de Javier Krahe, se cree un poeta, viene de buena familia y su música suena a un intento poco logrado de Sabina, Serrat pero muy pretencioso e intenso. Las K-popers son uno de los muchos productos de tiktok cuya música bien podría estar hecha con IA y que suenan exactamente igual entre ellos —no mencionaré nombres, jaja—. El trap-flamenco o “postrap” que mencionamos con la banda Rey de Copas viene un poco a retratar este boom localista del folclore, en este caso, andaluz y el empeño en fusionarlo con los sonidos “urbanos” de ahora de una forma poco genuina.

Por lo demás, el universo de Cols está impulsado por las canciones de los Clash y gran parte del punk 77 y garage rock inglés y americano, así como el rock and roll 50’s de Fats Domino en su lado más sensible.

Este cómic en concreto, al sacar a las Gookie de su contexto underground no tiene una banda sonora definida como tal, más allá de los contrastes entre géneros que se muestran en las relaciones que estas tienen con el resto de bandas.

Fragmento de Insta Cols
Fragmento de Insta Cols

El cómic se articula alrededor de una gira de conciertos que hacen por media España, ¿cuál fue la conexión que os llevó a elegir cada ciudad? 

Olivia: Realmente, la idea de llevarlas de gira por España viene porque nosotras, hasta ahora habíamos hecho unas historias breves y autoeditadas que transcurrían en Madrid, y queríamos representar que esa escena de punk y de rockandroll también existe en otras localidades. En nuestras historias hay mucho “basado en hechos reales” por lo que siempre sacaremos lugares en los que nos han ocurrido anécdotas divertidas. Concretamente, las 5 ciudades elegidas, todas tienen valor sentimental. 

Clara: Sí, era una necesidad de salir de Madrid y explorar otras ciudades y homenajearlas, por ejemplo, Granada, es una ciudad a la que fui a estudiar y terminé quedándome 3 años. Al igual que Cols transcurre en Madrid de una forma natural y autobiográfica, en ese momento teníamos más conexiones con otras ciudades que queríamos retratar.

En Cabo de Gata, las Gookie van al FlaminGo´Beach un festival pequeño que existe en la vida real que se desarrolla en un camping en medio del desierto y una vez al año se vuelve una meca del punk. En Valencia hay mucha escena y la sala 16 Toneladas es un clásico, a Barcelona hemos ido mucho por los festivales de autoedición y es una ciudad en la que siempre nos ocurren disparates y finalmente, Cudillero era más porque nos daba la gana, porque quería dibujar esas casitas de colores y por presentar al personaje del Abuelo de Cols, jajaja.

¿Hay algo, poco, mucho de verídico en la base de las anécdotas de la banda?

Olivia: Hay mucho de verídico y mucho de ficción, es decir, lo más inspirador del mundo son las anécdotas reales que nos ocurren a nosotras y a conocidos. Hemos desarrollado ya una capacidad para detectar situaciones “Cols” y luego nos ayudamos de la ficción para entrelazar anécdotas, o hacerlas sucesivas. Usamos la ficción como herramienta para que estos hitos sean coherentes dentro del mismo universo. En esta historia hay hasta personajes reales o frases literales dichas por gente que hemos conocido. 

Clara: Sí, de hecho en un inicio la estructura del guion giraba en torno a una anécdota de la banda Guadalupe Plata de Granada. Nos contaron que hicieron una lectura de tarot antes de una gira que les terminó por condicionar hasta tal punto que acabaron peleados entre ellos, jajaja, de ahí nuestro símil con el Zoltar.

"Cols, la cara B" evoca visual y conceptualmente a los rock comics franceses finales de los 80. ¿Cómo llegáis a ellos?

Clara: A nivel estilístico considero que todo nace de una búsqueda involuntaria de una seducción estética. Supongo que el origen es haber crecido en una casa con acceso a Tintín y de ahí, mezclado con una gran pasión por la música, el ir poco a poco descubriendo autores/as que fusionaban esas dos mismas pasiones. 

¿Quiénes son vuestros referentes de ese movimiento? ¿Otras influencias?

Clara: De este movimiento mencionaría a Ted Benoit, Serge Clerc, Yves Chaland o Joost Swarte. Por otro lado, a nivel nacional muchos autores de la contracultura como Ceesepe, Nazario o Max.

Olivia: En realidad mis mayores referentes vienen del medio audiovisual, tanto de la animación como del cine. Cuando empecé a escribir por gusto, sobre todo escribía relatos breves y guiones audiovisuales, y coger el tranquillo al nuevo formato ha sido una cuestión progresiva, de hecho, creo que sigo aprendiendo poco a poco. Echo de menos del cine el movimiento, el tono y la música, pero el cómic permite una libertad mayor. En cuanto a referentes concretos, los más evidentes son las series de Cartoon Network, como las series de Hanna-Barbera: Scooby Doo, los Autos Locos, o, el primo lejano de Cols: Johnny Bravo.

¿Estáis pensando ya en la siguiente historia de Cols?

Olivia: Siempre tenemos ideas, anécdotas o bromas que queremos incluir, ahora lo que toca es darle forma y que la conjunción de elementos se vuelva una trama. Haciendo La Cara B descubrimos nuevas opciones de narrativa que permite el cómic y nos apetece explorar posibilidades, volver a Madrid como escenario, incluir a los nuevos personajes en distintas batallas. Pero también nos daremos un descanso, ya que el proceso de realización de este libro ha sido largo y hay que coger distancia incluso con los personajes que habitan en tu cabeza para volver con más ganas.

Clara: Sí, sentimos el proyecto como algo medianamente eterno jaja con posibilidades infinitas, hay tantas historias que adaptar a este universo, y siempre ha surgido todo de forma muy orgánica, por lo que tenemos ganas de ver cómo surgen las nuevas ideas y donde nos lleva la siguiente historia, de la cual nosotras siempre vamos adelantadas en algunos aspectos, solo tiene que ir cogiendo forma.

Portada de "Cols, la cara B"
Portada de "Cols, la cara B"

 

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