Las oficinas deben ser espacios estéticos, pero, sobre todo, cómodos y funcionales. Esto provoca que, cada cierto tiempo, los directivos deban plantearse una inversión y contar con una empresa de reformas de oficina para adaptar la infraestructura a las necesidades de la compañía y de la plantilla.
Este tipo de gastos, que además influyen en el desarrollo normal de la actividad, deben ser muy bien estudiados para que realmente tengan sentido. Por eso, los especialistas de espaciosdeoficina.es ofrecen una serie de claves sobre las fases, costes y decisiones imprescindibles para que cualquier reforma salga bien.
¿Cuándo tiene sentido reformar vs. cambiar de local?
La primera cuestión que hay que poner sobre la mesa es si la reforma es mejor que un cambio de local. En ocasiones, la obra será el camino idóneo y, en otras, es conveniente estudiar el traslado a otro espacio óptimo para el desarrollo del trabajo.
Estos especialistas en reformas sugieren tener en cuenta los siguientes puntos:
·Local en propiedad o buen alquiler. Si el local es propiedad de la empresa o se cuenta con un interesante contrato de alquiler, el cambio no es una opción. La mudanza se recomienda en casos en los que se paga mucho por el local y este se ha quedado pequeño o es incómodo para el día a día.
·Ubicación. La ubicación del local es parte de la estrategia de la empresa. Tener un espacio en el centro de la ciudad o en un polígono industrial de fácil acceso son puntos que mueven la decisión hacia la reforma vs. el cambio de local.
·Problemas de espacio. Este punto es clave. Habrá que valorar si los problemas de espacio tienen solución con una reformulación del lugar o si no será posible y la única solución está en el cambio de local.
Fases de una reforma de oficina: del proyecto al acabado
En general, siempre va a ser más cómodo, económico y estratégico quedarse en el mismo sitio. Por eso, un alto porcentaje de directivos opta por la reforma cuando se plantea dar un cambio a su lugar de trabajo.
En ese sentido, las fases de la reforma de oficina son las siguientes:
·Planificación. El objetivo es combinar la reforma con el mantenimiento de la actividad de la empresa, en la medida de lo posible.
·Solicitud de licencias. La empresa encargada de las reformas solicita los permisos y se dota de materiales para realizar el proyecto.
·Trabajos en el espacio. Es la fase central en la que se tiran paredes; se trabaja en las instalaciones de luz, gas y aire acondicionado, etc.
·Acabados. Instalación de revestimientos, suelos, etc.
·Mobiliario. Colocación de muebles, equipos informáticos y maquinarias.
·Mudanza. La fase final, consistente en colocarlo todo, solicitar los suministros y reiniciar la actividad.
Partidas de coste más habituales y cómo presupuestarlas
Una reforma de una oficina supone un gasto importante para la cuenta de las empresas. Por eso, conviene conocer las partidas habituales y cómo presupuestarlas para evitar sorpresas de última hora. Para ello, el principal consejo es contar con una empresa especializada en este tipo de trabajos, que podrá afinar todavía más el coste total antes de iniciar los trabajos.
Las partidas más caras son las instalaciones técnicas (electricidad, aire acondicionado, canalizaciones...) y suelen suponer hasta un 40 % del coste total de la obra.
Esto, sumado a los acabados, que se llevan otro 25 %, suelen ser a la vez los más fáciles de prever, con lo que es posible hacerse una idea clara del coste total de la reforma con base en esas dos partidas.
Errores que retrasan la obra y cómo evitarlos
Los principales errores que retrasan la obra son los que están relacionados con la falta de planificación.
Esto se soluciona de inmediato contando con un equipo de reformas especializado. Además de ajustar costes, estas empresas están habituadas a estudiar rápidamente los espacios e identificar problemas que podrían retrasar o dificultar los trabajos, para así darles solución rápidamente.
Con estos consejos, se puede minimizar todo lo posible la problemática asociada a las reformas de oficina y lograr un espacio nuevo, moderno y adaptado con el menor número de inconvenientes.