El comercio minorista
La incursión de cadenas chilenas de comercio minorista en Colombia ha sido agridulce. Falabella, a través de Sodimac Colombia (operador de los Homecenter) y la cadena de almacenes por departamentos que lleva su propio nombre, es líder. Jumbo y Easy (del Grupo Cencosud) participan, en los negocios de supermercados y ferreterías.Sin embargo, en el 2014, empacó maletas La Polar, otra tienda por departamentos, que adujo factores en contra como cambios en las condiciones de mercado y arancelarias.Casa & Ideas, enfocada en decoración del hogar, fue otra chilena que llegó al país en 2010, pero también se fue a los pocos años.Actualmente, Ripley ya cuenta con veinte tiendas en el Perú, y la Asociación de Centros Comerciales y Entretenimiento del Perú (Accep) estima con entusiasmo que el país contará con más de cien centros comerciales.París en Chile y Arequipa
El arribo de tiendas Paris, de la mano de la chilena Cencosud, ha calentado el negocio por departamentos en el Perú, donde las estadísticas oficiales remarcan el macrocrecimiento del PBI, pero no menciona el desempleo y la informalidad laboral que camina al 80% de la población económicamente activa.La firma invirtió US$ 7 millones en su primera tienda en Arequipa, al sur de Lima, ha confirmado la apertura de otras cinco durante en Lima, Ica y Cajamarca, desembolsando US$ 42 millones.“El tener un banco es la asociación que todo retailer sueña”, Ripley Corp S.A., se constituyó en diciembre de 2004 en Santiago y está sujeta a la fiscalización de la Superintendencia de Valores y Seguros de Chile, pero los sobreprecios de los productos que ofrecen sus establecimientos son tan altos, que el retiro de clientes crece cada mes.Luego que Ripley hizo oficial la decisión de dejar Colombia, la compañía aseguró que enfocará sus recursos al fortalecimiento y consolidación de su presencia en Chile y Perú, en los que actualmente tiene operaciones con oportunidades de crecimiento, aunque con grandes competidores del Complejo Gamarra, la importación del Asia y el contrabando por las fronteras del Sur que opera en la impunidad.La compañía chilena informó que ha diseñado un plan de retiro extraordinario a sus colaboradores y que la totalidad de la cartera financiera será vendida al Banco Popular, sujeto a la aprobación de la autoridad regulatoria.Norberto Rossi, director general de Ripley, espera que la operación que dirige se convierta en la más importante de la corporación chilena dentro de siete u ocho años, a quien se le conoce por su experiencia en supermercados.“No se trabaja con uno o 5.000 productos, se trabaja con 200.000 productos. Esto genera actividades diarias que son muy distintas una de otra”, dice.En 1997, Ripley comenzó sus operaciones en Perú inaugurando su primera tienda en el centro comercial Jockey Plaza de la ciudad de Lima. Esta oferta se complementa con el otorgamiento de crédito a través de la Tarjeta Ripley, administrada por el Banco Ripley Perú S.A., que es un motor fundamental para impulsar la venta y potenciar la oferta de valor a sus clientes.En Perú y la informalidad comercial. Juan José Calle, presidente de Asociación de Centros Comerciales del Perú opina que cerca del 70% del comercio minorista en el país es informal, por lo que el terreno para que el retail moderno se expanda es aún sumamente grande.“Fuera de Lima, la ciudad en términos de comercio más importante es Arequipa. Hace seis años, esa región solo contaba con un pequeño centro comercial. Hoy ya tiene cinco. Las ciudades del norte también han crecido bastante”.Las regiones con mayor potencial para el retail moderno en los próximos cinco años son Piura, Chiclayo, Trujillo, Ica, Huancayo y Cajamarca porque tienen por lo menos unos 100.000 habitantes, pero los empresarios no perciben que la informalidad es una forma de supervivencia, ante las sobreutilidades que logran las grandes cadenas, con su agresiva publicidad, que el consumidor prefiere la supervivencia antes que consumir en cadenas comerciales.Chile, o los empresarios chilenos se equivocan invirtiendo en negocios que buscan altos rendimientos en una población donde la desigualdad de ingresos es alarmante y la más inequitativa. El crecimiento de la economía peruana no es desarrollo. La mano invisible del mercado ya se percibe y se siente en la piel del consumidor desempleado o con salarios de hambre, con presencia masiva del narcotráfico, la profunda corrupción del Estado, cuyas elecciones generales se realizarán el 10 de abril próximo y en cuyo proceso tampoco la Izquierda y grupos de avanzada logran la necesaria Unidad.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.