Si se le permitiera comparecer por escrito, De Guindos habría obtenido una victoria, puesto que el juez perdería la iniciativa, algo que es fundamental en esta fase de la instrucción. ¿Tiene miedo el vicepresidente del BCE a entrar en la Audiencia Nacional como testigo y salir como investigado?Lo que está claro es que De Guindos tiene mucho que decir y muchos datos que aportar al juez Calama ya que deberá exponer las razones por las que, según afirman algunos de los consejeros del Banco Popular, fue el principal responsable de la candidatura de Emilio Saracho para sustituir a Ángel Ron. El papel de Luis de Guindos, como ya hemos publicado en Diario Sabemos, en el Caso Popular no se circunscribe sólo al periodo 2016-17, sino que habría que remontarse más atrás, a la compra, sin ningún tipo de ayudas públicas, del Banco Pastor, operación que el Popular acometió «a pulmón». El ex ministro de Economía también deberá explicar las razones por las que pretendió en el año 2012 que los test de estrés se endurecieran al Popular y a BMN para, posteriormente, que las dos entidades fuesen vendidas a un banco catalán.Volviendo a ese periodo 2016-17, Luis de Guindos también deberá concretar algunos aspectos que tuvieron una relevancia crucial para el desarrollo de los acontecimientos posteriores. En primer lugar, el contenido de los encuentros mantenidos con representantes del Santander en diferentes acontecimientos nacionales e internacionales que determinaron, entre otras cosas, el inicio de la operación diabólica que, casualmente, se cerró en la misma semana en que se había celebrado la reunión del Club Bilderberg en Chantilly (Virginia, USA), a pocos kilómetros de Washington.En segundo término, De Guindos también deberá exponer ante el juez Calama por qué desde el ministerio de Economía se paralizó el Proyecto Sunrise una vez que Emilio Saracho había accedido a la presidencia, según se demuestra en los correos publicados por Diario Sabemos.En tercer lugar, el ex ministro de Economía tendrá que decir, sin faltar a la verdad, si hubo información privilegiada para la salida de depósitos de organismos públicos y empresas participadas por el Estado porque, teniendo en cuenta que esas fugas de liquidez se produjeron el primer día laborable tras la puesta en marcha del Proyecto Hipócrates, Luis de Guindos va a tener que dar muchas explicaciones más allá de que fue una coincidencia o la «Ley de Murphy».En cuarto término, De Guindos deberá explicar en la Audiencia Nacional la razón por la que, con la información de la que disponía, afirmó que el banco no tenía problemas, lo que llevó a muchos de los afectados a no vender sus acciones, sobre todo cuando en el Ministerio ya se sabía desde el día 3 de junio que el Popular iba a ser resuelto, sobre todo cuando unos pocos días después de la resolución dijo aquello de que era un «banco zombie». Estos son algunos puntos, pero Luis de Guindos tendrá que aclarar muchos aspectos sobre su gestión del Caso Popular, algo que no se puede hacer por escrito sino respondiendo a las preguntas del juez.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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