Tintín, es español, Tintín tiene veinte años recién cumplidos. Tintín, este Tintín, se llama Martín, Martín Landaluce Lacabra.
Y es español, nacido en Madrid.
Y hoy veinticuatro de marzo ha vencido limpia y brillantemente al verdugo de Carlos Alcaraz en el Miami Open.
El 48 del mundo venció a nuestro número 1, y ahora otro español, que se queda en el puesto 110 del ranking ATP después de derrotar al norteamericano, le ha vencido a él, a Korda.
Pensamos, con la cabeza, y sentimos, desde el corazón, que a Alcaraz lo mejor que le podía pasar es que le eliminasen lo más pronto posible porque es evidente que está hasta los escondidos de jugar contra rivales, muy inferiores, que se dejan el alma para conseguir ganar al Mito del Palmar aunque sea en toda su vida al menos una vez.
La solución para esto nosotros la sabemos perfectamente, y si alguien nos pregunta con el debido respeto, se la diremos. Es sencillísimo de solucionar. Y ganaría mucho el tenis mundial. Pero claro, para eso hay que pensar, y los responsables del tenis mundial solo tienen cabeza para amontonar dólares y más dólares en sus cuentas corrientes.
En cualquier caso nos encantó, ya lo dijimos ayer, que Carlos Alcaraz se haya ido a casa, porque ya estaba bien, y más que bien, lo de ordeñar tan brutalmente al chaval.
Pero también nos ha llenado de alegría ver a Tintín derrotar al Roberto Rastapopoulos del momento.
Justicia poética.
Como también fue justicia poética que el archienemigo de Don Carlitos, el gran Sinner, se merendase a Medvedev, verdugo del murciano en Indian Wells.
Ya veremos quien se lleva al final el gato al agua, que tampoco es un gran gato realmente, en este Miami Open.
Sería bonito que se lo llevase Martín Landaluce. Aunque mucho nos tememos que Janik Sinner de ningún modo se lo permitirá.
Tigre Tigre