Todos los números. Todos los records. Toda la juventud. Toda la sonrisa, inconfundible.
Alcaraz. Carlos Alcaraz. El mito del Palmar. El super saiyano.
Tanta juventud: el más joven en ganar un Gran Slam (2022, 19 años, Open USA), el más joven en ganar los cuatro Gran Slams, el más joven en ganar siete Grand Slams...
Es difícil imaginar todo lo que está pasando por su cabeza, por su corazón. Porque no es sólo su felicidad, sino lo felices que ha hecho a millones de personas con su victoria en Australia. Todas esas personas que no sólo lo admiran y aplauden, sino que también le quieren.
Pensaba anoche cómo sería su estado de ánimo sabiendo que cuando se despertase al día siguiente le iba a tocar desafiar a la historia y enfrentarse nada menos que Novak Djokovic. El hombre al que no consiguió derrotar en los juegos Olímpicos y que parecía acabado, pero que una vez más ha resurgido como el ave fénix. A él, y a la historia.
El corazón de Alcaraz hoy es el mundo entero. Y el mundo entero tiene en su corazón a Carlos Alcaraz.
Si se pudiera parar el reloj, como solía decir la madre del padrecito Puebla, Mercedes Rabanal Taylor, este sería un momento perfecto para Carlos Alcaraz. Vivir en este aquí y ahora eternamente.
Para él y, nos aventuramos a decir, que para todos. Sonrisas, felicidad, paz en el alma.
Nuestro aplauso, nuestra alegría, y sobre todo nuestro GRACIAS incondicional.
Gracias Charly.
Gracias Carlitos.
Gracias Don Carlos
Gracias Donka Alca, super saiyano.
Gracias, Mito del Palmar, Muro del Palmar.
Gracias gracias gracias
y felicidades felicidades felicidades.
Bravo, chaval.
Tigre Tigre
Tigre Libre