“Feliz Bando de la Huerta, murcianicos, murcianicas” escribió Carlos Alcaraz, Donka Alka, el supersaiyano de El Palmar, tras derrotar en dos sets a su primer rival en el Master 100 de Montecarlo.
Me hizo especial ilusión que lo hiciera, porque aunque muchas personas podían entender el mensaje, para la mayoría de sus seguidores en el mundo mundial, más de diez millones sólo en redes, debió sonar bastante críptico.
No es mi caso, y por eso me hizo tanta ilusión el pequeño texto, pues sucede que yo, Tigre Manjatan, soy el protagonista, junto a Michel Rincón (camello farlopero) de una novela titulada MURCIATOWN (publicada nada menos, en su primera edición, que por la Editora Regional de Murcia, y hasta he llegado a vestirme de huertano; amén de mi relación innegable con Sangonera La Verde, el pueblo más cercano a “El Palmar de don Carlos”.
Maravilloso el partido. Perfecta e inteligentísima su actitud, y la capacidad de análisis de su equipo respecto a la lucha por mantener o no el número 1 (en próximo artículo explicaremos la perversa trampa que en verdad es lo de ser el número 1 en el mundo del tenis; se lo cuentas a lo futbolistas, o a los pilotos de F1, y se mueren de la risa…; pero repito que eso lo dejamos para el siguiente artículo).
Limones, salchichicas, paparajotes, habas, tortas de chicharrones, tomates, chistorras… y litros y litros de cerveza en la Plaza de las Flores (mi lugar favorito durante años y años) y por toda la ciudad. Desde aquí deseamos lo mejor a todos los murcianicos y murcianicas, estuviesen o no presentes el martes 7 en el Bando. A todos, y especialmente a un chaval que era capaz de llevar un bocadillo en una mano y una raqueta en la otra, cuando estaba entrenando.
Tigre Libre
