Hemos dicho ya muchas veces que Liberty Media está manejando este mundial como si fuera una novela cuyo objetivo final es conseguir el máximo de atención y de público.
Si alguien duda de lo que vamos a decir a continuación que vea el vídeo de Lando Norris declarando ante la prensa después de la carrera. Está aterrorizado, y se le saltan las lágrimas.
No era suficiente con que Max Verstappen redujese siete puntos su diferencia con Lando Norris. Para que hubiese verdadera emoción y esté el mundo entero pendiente de lo que va a suceder los dos próximos fines de semana, había que llegar más lejos.
Los dos pilotos sabían que algo raro habían hecho en sus coches. Tanto Piastri como Norris estaban con la mosca tras la oreja, el último preguntando todo el tiempo cómo debía conducir y si adelantaba o no adelantaba.
El objetivo estaba claro y se ha cumplido. Emoción hasta el final. Liberty Media es un fondo de inversión de alto riesgo, busca maximizar beneficios económicos. El deporte, como es natural, le importa un carajo.
No sabemos qué se le ha ofrecido a McLaren para que venda de modo tan claro y vergonzoso a sus pilotos. Es evidente que McLaren no tenía ninguna necesidad de hacer el fondo plano del coche más frágil que en otros grandes premios.
No es simplemente dinero. Es mucho más. Poder, promesas de futuro... y un montón de matices más que nos imaginamos pero preferimos no escribir aquí.
Es feo, es vergonzoso, pero da igual. A todos nos da igual, excepto, quizá, a los pobres pilotos, que no dejan de ser empleados, por muy bien que estén pagados.
Y al mismo tiempo, todos los espectadores del mundo estamos un poco menos escandalizados que encantados. ¡Menudas dos carreras nos esperan! Aunque quizá también ya está escrito el final de este campeonato y Liberty Media sepa perfectamente quién se lo va a llevar. Decidido, firmado ¡y sentenciado!
Tigre Tigre