Ya ha terminado la carrera y el comentarista estrella de Dazn, Antonio Lobato, le hace a su compañero, el ingeniero Toni Cuquerella, la pregunta que sirve de cabecera para este artículo.
¿Te lo has pasado bien viendo la carrera?
Y Toni baja la cabeza y pone cara de poker. "Ojito, que estamos en el trabajo y tenemos un contrato, y nosotros vivimos de esto" .
Así que sale del paso diciendo que en algunos momentos se lo ha pasado bien, incluso muy bien, y otros no tanto.
En efecto, al principio de la carrera ha habido un breve baile de adelantamientos entre el teórico dios de la temporada 2026 y ganador de la carrera, George Russell, y Leclerc, el piloto número 1 de Ferrari, con el permiso de su compañero heptacampeón del mundo. Y ha sido muy divertido verles pasarse y repasarse. Pero enseguida se han dado cuenta ambos pilotos que ese juego iba a gastarles los neumáticos y han cambiado de estrategia.
Y a partir de ahí..., la Rubia, que estaba viendo la carrera conmigo, se ha levantado y ha hecho mutis por el foro. Y yo, aunque le ponía la mejor voluntad, me he sorprendido a mí mismo bostezando.
Al final de la temporada pasada los coches estaban cada vez más igualados. Por fin. Después de pasar varios desiertos, y largos años, de ver a un equipo siendo muy superior a los otros. Quizá no era el momento oportuno de hacer un cambio.
Aún así, a mí también me pagan por esto, la F1 sigue siendo un mundo lleno de encanto, porque conocemos a todos los protagonistas de la historia, nos metemos hasta en los sótanos, y aunque personalmente no me interese demasiado el tema técnico (un horror tener que aprenderse un montón de términos nuevos este año), a nivel humano es un mundo fascinante, un circo fascinante.
Y por lo tanto, y por supuesto, en China allí estaremos. Delante del televisor a las ocho en punto de la mañana, con una buena taza de café, y recién levantados.
En verdad, miremos lo bueno, no ha sido aburrido el Gran Premio de Australia, sino todo lo contrario, porque ha pasado de todo. De todo y más que de todo.
Da igual que lo pasemos mejor o peor, somos incondicionales y aquí estamos, queridos Bros Hermanos, soñando como siempre con todo tipo de milagros.
Tigre Tigre