Lo ha dicho Max Verstappen, exactamente con esas palabras:
TODO ESTÁ EN CONTRA DE TUS INSTINTOS COMO PILOTO.
Desconcierto, inquietud, y sobre todo un montón de detalles técnicos que cuesta no solo comprender, sino incluso explicar.
La Fórmula 1 cada vez se parece menos a la Fórmula 1. Normas y reglamentos excesivamente complejos y, en verdad, innecesarios.
Todos los pilotos están mosqueados e inquietos, excepto George Russell que, parece, se ha adaptado a todos los cambios como si fueran un perfecto camaleón. Con la ayuda, por supuesto, del mejor chasis y el mejor motor.
Lo de Aston Martin y Fernando Alonso es para ponerse a mear y no echar ni gota. El pobre Pedro de la Rosa estaba tan cansado después de la clasificación en el Gran Premio de Australia 2026 que casi tartamudeaba a causa del estrés y la presión.
Fernando Alonso, maravillosamente, no en vano le llamamos Maravilla Alonso, estaba bastante tranquilo y era, es, dueño absoluto de sí mismo. Él ya es Fernando Alonso, y esté en donde esté y haga lo que haga en el mundo del automovilismo siempre estará un metro por encima del resto, en una categoría única y superior.
Venimos, ay, de una Fórmula 1 que en la temporada pasada estaba igualadísima, y entramos en un mundo de desigualdades absolutas. Con un poco de mala suerte la temporada podría convertirse en un tostón con Mercedes ganando todas las carreras. Aunque en Las Almas y la F1 estamos seguros que eso no va a suceder, porque los dueños del circo, los de Liberty Media no lo consentirán.
"Aquí estamos para ganar dinero, y estamos dispuestos a hacer lo que haga falta para conseguirlo. Si tenemos que hacer correr a alguien con un ojo tapado, o con un ojo y medio, lo haremos".
El deporte es algo maravilloso, te dirán todos sonriendo, pero lo más grande, lo que más importa, es el dinero, el dólar, Dios.
Tigre Tigre