El FC Barcelona renovó su presidencia en una jornada electoral que confirmó el respaldo mayoritario de los socios a Joan Laporta. Con el escrutinio completo, el actual dirigente obtuvo 32.934 votos, el 68,18% del total, frente a los 14.385 logrados por Víctor Font. La votación, con una participación del 42,34% del censo, prolonga el liderazgo de Laporta al frente del club en un mandato que se extenderá hasta 2031 y que cerrará una larga etapa personal vinculada a la institución.
La jornada electoral del Barcelona terminó con un resultado claro. Joan Laporta seguirá presidiendo el club durante los próximos cinco años después de obtener una amplia victoria en las urnas. De los 48.480 socios que participaron en la votación, más de dos tercios respaldaron su candidatura, una cifra que consolida su posición dentro de la entidad y le permite ampliar la ventaja con la que ya había ganado en 2021.
El resultado no dejó espacio para interpretaciones. Laporta consiguió el 68,18% de los votos, muy por delante del 29,78% logrado por Víctor Font, mientras que la candidatura de Toni Blanco quedó con un apoyo testimonial.
Más allá de la contundencia del marcador electoral, la participación fue uno de los datos más comentados de la jornada. Acudió a votar algo más del 42% del censo de socios con derecho a voto, una cifra relevante en términos absolutos pero inferior a la movilización registrada en otros momentos de fuerte debate interno en el club.
Una presidencia que entra en su última etapa
El nuevo mandato tendrá un carácter particular. Si completa los cinco años previstos, Laporta habrá presidido el FC Barcelona durante un total de diecisiete años repartidos en distintas etapas. El actual dirigente ha anunciado en varias ocasiones que este será su último ciclo al frente de la entidad. Eso convierte esta legislatura en una especie de cuenta atrás institucional.
Laporta no asumirá formalmente el cargo hasta el 1 de julio, cuando finalice el periodo transitorio previsto por el proceso electoral. Hasta ese momento el vicepresidente Rafa Yuste ejercerá las funciones de presidencia.
El horizonte inmediato del nuevo mandato se centra en varios proyectos estratégicos. Entre ellos destacan la finalización de las obras del Camp Nou, la construcción del nuevo Palau Blaugrana y la consolidación del proyecto deportivo liderado por Hansi Flick en el banquillo y Deco en la dirección deportiva.
La victoria también refuerza el estilo de gobierno que Laporta ha mantenido durante los últimos años. Su perfil pasional y muy personalista es bien conocido dentro del club. Con un respaldo electoral tan amplio, es previsible que mantenga la misma forma de dirigir la institución. El propio presidente lo dejó claro durante su intervención tras conocerse los resultados. Laporta interpretó el voto como un respaldo al rumbo del club y a la gestión desarrollada durante su anterior mandato.
En su discurso insistió en la idea de defender al Barcelona frente a presiones externas, una narrativa que ha marcado buena parte de su liderazgo reciente.
La oposición acepta el resultado
La otra lectura de la noche electoral llegó desde la candidatura de Víctor Font. El empresario reconoció rápidamente la derrota y felicitó al presidente reelegido. Font admitió que era difícil derrotar a un presidente en ejercicio con el respaldo de la estructura deportiva actual.
El candidato destacó, no obstante, la importancia del debate interno que se ha producido durante la campaña. Su proyecto se ha presentado durante años como una alternativa para modernizar la estructura de gestión del club y profesionalizar algunas áreas estratégicas.
Tras conocerse los resultados, Font se puso a disposición del presidente electo y descartó plantear una oposición confrontativa. Ese gesto contribuyó a cerrar la jornada electoral con un tono institucional que el propio club quiso subrayar. Las elecciones fueron presentadas por la junta electoral como una demostración del carácter democrático del Barcelona, una singularidad histórica dentro del fútbol europeo.
Con la votación ya resuelta, el club entra ahora en una etapa marcada por la continuidad. Laporta gobernará con un respaldo muy amplio de los socios y con una agenda cargada de decisiones relevantes para el futuro económico y deportivo del Barcelona.
El resultado deja una conclusión evidente. El barcelonismo ha optado por prolongar el proyecto actual y dar a su presidente margen para completar las grandes transformaciones que tiene en marcha el club.