La narración, escrita de forma clara y fácil de seguir, salta continuamente en el tiempo sin perder por ello la eficacia narrativa. A lo largo de la misma van circulando desde su primera novia hasta la mujer con quien está casado en el momento que se sitúa la obra. Técnicamente utiliza un narrador omniscente para vertebrar su discurso en el que entreveran los fragmentos del diario que sirven de detonante, así como diversos poemas que, en ocasiones, le inspiran las mujeres con las que se ha ido relacionando.Estamos por lo tanto ante una obra iniciática, en la que se pueden presumir muchos paralelos con la trayectoria vital del propia autor: ingeniero agrónomo como el protagonista y que ha vivido en ciudades como Madrid y Oxford, al igual que él. Es de destacar la capacidad del autor para dibujar personajes, pues la galería de mujeres que desfilan por la vida de Luis Cortés no se confunden las unas con las otras, algo que sería fácil que ocurriera dada la estructura que se utiliza. Aunque quizá el personaje secundario más logrado de NI UNA PUTA FOTO sea el mejor amigo del protagonista: Javi Radio, alrededor del cual también podría articularse una historia por sí misma.El resultado, final y de conjunto, es una novela atractiva y entretenida, en la que se delata el buen pulso natural como narrador de Javier Velilla, de quien esperamos con interés nuevas entregas en el futuro.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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