Reducir la impresionante obra del escritor estadounidense Ray Bradbury (1920-2012) a la condición de mero precursor y referente absoluto del género literario de la ciencia ficción supone hacerle un flaco favor a su imponente trayectoria literaria, que aquí el empeño de Páginas de espuma ha querido ordenar en la más amplia recolección de relatos en un único volumen, ya de referencia desde el mismo instante de su publicación, con edición exquisita de Paul Viejo y un original prólogo a cargo de Laura Fernández y traducción de Ce Santiago.
En este centenar de relatos ordenados cronológicamente podremos disfrutar de un clásico de todos los tiempos y al mismo tiempo comprobar su evolución tanto estilística como temática. Aquí cabe todo Bradbury, desde sus míticas Crónicas marcianas o El hombre ilustrado hasta versiones nunca antes traducidas de ciertos títulos. Una oportunidad única para adentrarse en un universo tan original y virginal que nadie hasta llegar a él se había atrevido a explorar.
En su condición de escritor “rápido”, que era donde él consideraba que se hallaba el meollo de la literatura, de lo verdaderamente artístico, Bradbury depuraba su estilo con un afán de amanuense
Como detalla el prólogo de Laura Fernández, Bradbury “escribía por imitación”, aún estaba lejos de “pisar la mina”, aquello que lo elevara hacia la cima de la creatividad más inimitable. Él mismo contaba esa sensación con estas palabras: “Volar, por así decir, por las propias delicias y desesperanzas”.
En su condición de escritor “rápido”, que era donde él consideraba que se hallaba el meollo de la literatura, de lo verdaderamente artístico, Bradbury depuraba su estilo con un afán de amanuense, con la única intención de ser sincero a sí mismo para después poder presentarse con toda la dignidad del mundo ante sus lectores. Y lo consiguió, vaya si lo consiguió. Ahí están estos relatos publicados ahora en la antológica versión de Páginas de espuma. ¿Cuál elegir entre ellos? ¿Cuál desechar, si es que eso se puede hacer con alguno de los aquí reunidos, cosa harto improbable?
Por encima de todo, más allá incluso de lo visionario de muchas de sus historias, está la capacidad innata del escritor estadounidense de una admirable imaginación que transporta al lector a mundos tan lejanos y tan cercanos a un tiempo que provocan el asombro por un lado y también el simple disfrute por otro. Misión cumplida. Bradbury es un grande entre los grandes de la ciencia ficción y más allá.
