Jerónimo Saavedra, una vida ligada a la construcción de la Canarias autonómica

Un libro de Marta Saavedra reúne testimonios de quienes compartieron trayectoria con el primer presidente de Canarias y revisa su papel en una generación política que participó en el diseño institucional del archipiélago

15 de Marzo de 2026
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Jerónimo Saavedra

“En Canarias no hay álamos”. Con esa frase comenzaba un discurso que Jerónimo Saavedra pronunció cuando aún era estudiante en la Universidad Complutense de Madrid. Aquella reflexión temprana sobre su tierra anticipaba una preocupación que atravesaría toda su vida pública: pensar Canarias y contribuir a construir sus instituciones.

La figura del político canario vuelve ahora al centro de la conversación pública con la publicación de Jerónimo Saavedra. El último prócer, un libro de Marta Saavedra que reúne cuarenta testimonios de personas que lo conocieron o trabajaron con él a lo largo de distintas etapas de su vida.

Jerónimo Saavedra (1936-2023) fue una de las figuras más relevantes del proceso autonómico en Canarias. Primer presidente del Gobierno autonómico, su trayectoria política discurrió en paralelo a los años en los que España consolidaba sus instituciones democráticas y definía el nuevo mapa territorial surgido tras la transición. A lo largo de varias décadas ocupó responsabilidades en distintos niveles de la vida pública: fue ministro de Administraciones Públicas y de Educación y Ciencia, senador y diputado en las Cortes Generales, alcalde de Las Palmas de Gran Canaria y diputado del Común.

Marta Saavedra con el libro sobre Jerónimo Saavedra
Marta Saavedra con el libro sobre Jerónimo Saavedra

Su nombre quedó especialmente asociado a los primeros años de la autonomía canaria, cuando todavía estaba por definir el funcionamiento de las nuevas instituciones y el archipiélago debía articular políticamente un territorio disperso y con realidades insulares muy distintas.

El libro propone una aproximación coral a esa trayectoria. A través de recuerdos, conversaciones y testimonios se reconstruye la figura de Saavedra desde distintos ángulos. El dirigente político, el profesor universitario especializado en derecho del trabajo, el lector constante o el hombre profundamente interesado por la cultura.

Entre quienes participan en ese retrato aparecen dirigentes políticos de varias generaciones, junto a figuras del ámbito cultural y social. En sus páginas intervienen, entre otros, Felipe González, Alfonso Guerra, Javier Solana, Narcís Serra o Manuel Chaves, además de responsables políticos y referentes culturales del archipiélago. Más allá del recorrido institucional, muchos de esos testimonios coinciden en señalar un rasgo que marcó su personalidad pública: su formación humanista. Saavedra fue profesor universitario y mantuvo siempre una relación muy estrecha con la música y la vida cultural de las islas.

Esa dimensión aparece también en la propia estructura del libro, organizada en movimientos —Allegro, Andante, Scherzo, Rondó y Coda— como si se tratara de una composición musical.

En ese recorrido emerge también una dimensión más personal del personaje. Saavedra fue uno de los primeros dirigentes políticos españoles que habló abiertamente de su homosexualidad, un gesto que en su momento tuvo una relevancia pública considerable en una sociedad que aún estaba cambiando sus marcos culturales y políticos. El retrato que se dibuja a lo largo de esas páginas es el de un dirigente profundamente vinculado a su tierra y a una generación política que vivió el paso de la dictadura a la democracia y tuvo que construir, casi desde cero, las instituciones autonómicas.

En el caso de Canarias, ese proceso estuvo marcado por la necesidad de encontrar un equilibrio entre islas, territorios y sensibilidades políticas distintas. La trayectoria de Saavedra se desarrolló precisamente en ese contexto, en una etapa en la que la política consistía, en gran medida, en diseñar las reglas del nuevo sistema.

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