Las expectativas electorales de Moreno Bonilla no se inmutan por el cerco judicial por los contratos a dedo, la corrupción del PP de Almería o el escándalo de los cribados

La fuerte división de la izquierda amortigua el impacto positivo para la sanidad o la educación del nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por Montero

14 de Enero de 2026
Actualizado a la 13:14h
Guardar
Moreno Bonilla expectativas electorales

Algo sumamente extraordinario tiene que ocurrir en Andalucía en los próximos meses para que el presidente de la Junta y candidato del PP a las elecciones autonómicas que deben celebrarse antes de junio no revalide un tercer mandato. Así lo vaticinan de forma reiterada una y otra vez las sucesivas encuestas que se presentan, ya sean del propio Centra de la Junta (el mal llamado CIS andaluz) o encargadas por diferentes medios. A lo sumo, lo único que se pone actualmente en el alambre de la duda es que los populares podrían perder la holgada mayoría absoluta que ostentan en la actualidad debido al fuerte ascenso de la ultraderecha y el estancamiento del PSOE y la división aún mayor de las formaciones a su izquierda. Así, el panorama no puede ser más propicio para los intereses del equipo de gobierno de Juan Manuel Moreno Bonilla.

Ni el hecho de que existan ya tres jueces de Sevilla, Cádiz y Córdoba investigando los contratos a dedo del Servicio Andaluz de Salud (SAS) a clínicas privadas durante la pandemia, ni la trama corrupta del PP de Almería o el escándalo sanitario de los cribados fallidos de cáncer de mama hacen mella en el ánimo de un PP que se ve a estas alturas con el camino abierto para revalidar un nuevo triunfo electoral en las inminentes autonómicas.

El ejecutivo andaluz, que ya da por amortizada la crisis de los cribados de cáncer de mama, está convencido de que “todo se aclarará” respecto a los contratos a dedo con clínicas privadas

Por ello, el consejero de Sanidad y número dos de Moreno Bonilla, Antonio Sanz, se limita a decir que la última investigación abierta por un juzgado de Córdoba contra el SAS tras una denuncia del PSOE es la “estrategia electoral desesperada” del principal partido de la oposición, al que acusa de “pobreza política”.  El ejecutivo andaluz está convencido de que todas las investigaciones judiciales abiertas por los contratos a dedo a clínicas privadas durante la pandemia quedarán en nada. “Todo va a quedar aclarado”, recalca el titular de Sanidad.

A su vez, la baza del nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por la vicepresidenta primera del Gobierno y candidata del PSOE a las próximas andaluzas, María Jesús Montero, es un arma de doble filo de imprevisibles consecuencias, ya que se desconoce por el momento con qué animo lo recibe el potencial electorado andaluz y cuál de los dos mensajes acepta como más verosímil: el del PP, que enarbola el agravio con Cataluña por lo que considera concesiones a los independentistas, o el de los socialistas, que ven una oportunidad decisiva para que la sanidad, la educación y los servicios sociales tengan unos nuevos y abultados emolumentos con los que hacer frente a políticas de reforzamiento del sistema público de gestión.

Tampoco la situación a la izquierda del PSOE, más dividida que nunca, ayuda mucho a ver otro horizonte electoral en Andalucía que no sea un nuevo mandato del PP con el apoyo de la ultraderecha de Vox, como ya ocurrió en la primera legislatura de Moreno Bonilla en 2019, que abrió la veda para la implantación de medidas negacionistas de la violencia machista o ninguneando el cambio climático, entre otras.

En esta legislatura existen dos formaciones a la izquierda del PSOE, la coalición Por Andalucía y los andalucistas de Adelante Andalucía. Para la cita electoral que se avecina en la comunidad más poblada y determinante para pulsar la dinámica de cara a las elecciones generales habrá una formación más, ya que Podemos concurrirá por separado de Por Andalucía, donde se encuentran IU y Más Andalucía. Hasta ahora, las periódicas encuestas del CIS andaluz otorgan a estas formaciones de izquierdas subidas muy moderadas respecto a los resultados de las últimas autonómicas de junio de 2022, que en ningún caso supondría una mayoría de fuerzas de izquierdas frente a las que representan PP y Vox, que precisamente será la formación que posiblemente recoja el mayor incremento de votos respecto a la cita de hace cuatro años.

 

Lo + leído