Pedro Sánchez presidirá este viernes desde La Moncloa, por videoconferencia, una reunión extraordinaria del Comité de Situación creado para coordinar la respuesta del Estado ante la crisis migratoria de Ceuta. La convocatoria supone un nuevo paso en el dispositivo puesto en marcha esta semana por el Gobierno después de declarar la situación de interés para la seguridad nacional y atribuir al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, la autoridad funcional sobre la gestión de la emergencia.
El anuncio lo realizó este miércoles el propio Torres al término de la primera reunión del Comité celebrada en Ceuta, en la que participaron representantes de los departamentos implicados y el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas. La decisión del Ejecutivo es convertir este órgano en la estructura estable desde la que ordenar una respuesta que afecta simultáneamente a inmigración, seguridad, atención humanitaria, menores y funcionamiento de los servicios públicos.
La reunión del viernes tendrá carácter extraordinario y estará encabezada directamente por Sánchez. Torres ha avanzado que él o la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, permanecerán en Ceuta durante el encuentro. A partir de ahí, el Comité se reunirá ordinariamente cada semana y podrá convocarse de manera extraordinaria tantas veces como resulte necesario, acompañado de grupos de trabajo que mantendrán dos reuniones semanales para acelerar la ejecución de las medidas.
Una estructura para coordinar la respuesta
El Gobierno dio forma al nuevo modelo de gestión el martes, después de una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional presidida por Sánchez. El posterior Consejo de Ministros declaró por primera vez la situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta y situó a Torres al frente de una estructura que integra a once ministerios, la Ciudad Autónoma, la Delegación del Gobierno, el Centro Nacional de Inteligencia y el Departamento de Seguridad Nacional.
La fórmula pretende concentrar decisiones que hasta ahora dependían de diferentes departamentos y administraciones. La crisis ha dejado de abordarse como una sucesión de actuaciones sectoriales para pasar a una dirección coordinada, con una autoridad funcional y un órgano permanente encargado de evaluar las necesidades y ordenar los recursos disponibles.
La presencia de Sánchez al frente de la reunión extraordinaria del viernes refuerza políticamente ese esquema. El presidente ya había encabezado reuniones de coordinación sobre Ceuta los días 7 y 17 de agosto. En esta última participaron los responsables de Economía, Exteriores, Defensa, Interior, Política Territorial, Migraciones y Juventud e Infancia, que analizaron tanto las medidas de seguridad como la identificación y atención de las personas que continuaban en la ciudad.
Torres defendió este miércoles que la primera reunión formal del Comité ha servido para poner en común el trabajo realizado y las propuestas de las distintas administraciones. El ministro insistió además en la necesidad de mantener la colaboración con el Ejecutivo de Juan Vivas y aseguró que las decisiones sobre los recursos e instalaciones que se habiliten se adoptarán buscando el consenso con las autoridades ceutíes.
Esa coordinación ya ha provocado algún cambio. El Gobierno ha descartado finalmente utilizar los polideportivos de Ceuta como espacios de acogida y estudia otras instalaciones propuestas por la Ciudad Autónoma, después de las objeciones expresadas por Vivas.
Retornos dentro de la legalidad
El objetivo inmediato del dispositivo, según explicó Torres, pasa por resolver la situación de las personas que permanecen en Ceuta y proceder a los retornos que legalmente correspondan, después de completar los procedimientos de identificación y triaje. El ministro ha subrayado que esas actuaciones deberán realizarse de manera individualizada y conforme a la legislación vigente, un límite especialmente relevante cuando se trata de menores.
La posición introduce una diferencia sustancial respecto a las reclamaciones de devolución generalizada formuladas desde la oposición. El Ejecutivo sostiene que acelerar los procedimientos no permite prescindir de las garantías jurídicas y que la excepcionalidad de la situación tampoco suspende las obligaciones legales del Estado.
La reunión del viernes llegará además en vísperas de una nueva fase política de la crisis. Sánchez comparecerá el próximo 3 de septiembre en el Congreso para explicar la actuación del Gobierno en Ceuta, una intervención que situará directamente en el presidente el balance de lo ocurrido desde finales de julio y las medidas adoptadas para recuperar progresivamente la normalidad.
El Ejecutivo afronta ahora el reto de convertir la nueva arquitectura de coordinación en resultados sobre el terreno. El mando único ya está constituido, los grupos de trabajo tienen fijado un calendario y el presidente asumirá este viernes la dirección de su primera reunión extraordinaria. Después de semanas de una crisis que ha desbordado ampliamente el ámbito migratorio, la respuesta entra en una etapa de mayor centralización política y administrativa, pero también de mayor exigencia sobre su eficacia.
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