Un sudoku de Parlamento

11 de Noviembre de 2019
Actualizado el 02 de julio de 2024
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Resultados 10N 01
A Pedro Sánchez le ha salido el tiro por la culata con su arriesgada jugada de repetir las elecciones. No solo ha perdido tres escaños sino que ha debilitado a su principal socio de Gobierno, Unidas Podemos, al que el fracaso en la negociación de este verano también le pasa factura: siete diputados menos.Si antes del 10N Sánchez tenía un problema para formar Gobierno ahora tiene un rompecabezas con mil piezas. O un diabólico sudoku. Alguien en Moncloa no ha estado fino a la hora de hacer predicciones y aconsejar al presidente del Gobierno en funciones que arrastrara al país a unos nuevos comicios. Quizá Iván Redondo y su equipo de asesores de Moncloa. Quizá Tezanos y sus lisérgicas encuestas. ¿Dónde están los 150 escaños que presagiaba el CIS para los socialistas? Ni en sus mejores sueños pensó Sánchez que tal resultado pudiera hacerse realidad.El candidato salió eufórico a la sede de Ferraz para anunciar que el PSOE había vuelto a ganar las elecciones. Verlo jactarse de tan pírrica victoria provocaba algo parecido a la vergüenza ajena. Los socialistas no pueden presumir del 10N.Estos comicios, a todas luces innecesarios e imprudentes, solo han servido para fraccionar a la izquierda, para alimentar el monstruo de la ultraderecha y para configurar un nuevo Parlamento todavía más ingobernable. Ese es el auténtico legado del 10N. La XIV Legislatura contará con 17 partidos (el multipartidismo llevado al paroxismo), con 50 ultraderechistas dispuestos a convertir el Congreso de los Diputados en un establo hediondo y con un independentismo todavía más fuerte y dispuesto a bloquearlo todo para dañar aún más al Estado español (la CUP ya ha dicho que su objetivo es la ingobernabilidad de España). Podría decirse que nada ha cambiado, ya que el bloqueo persiste, pero eso no es cierto. Hay cambios profundos y movimientos trascendentes para la política en nuestro país. Solo el fortalecimiento de la extrema derecha es ya un desastre para la democracia española. Todo eso se lo deberemos a Sánchez y a Rivera, dos políticos que no supieron hacer lo que más convenía al país, darle un Gobierno, pero también a Casado, permanentemente instalado en el "no es no". Y por qué no, también gracias a Iglesias, que antepuso los intereses del partido a los de la nación.Hoy mismo el líder de Podemos ha enviado un mensaje a Sánchez para retomar la negociación y el presidente aún no le ha contestado. Es decir, que volvemos a las andadas. Si a esto unimos que la derecha no piensa facilitar la investidura de Sánchez no es descabellado pensar que, conociendo los perfiles y la falta de sentido de Estado de los personajes implicados en esta función interminable, nos lleven a unas terceras elecciones en un par de meses. En eso se ha convertido la política en este país. En un juego irresponsable, en una ruleta rusa, en una broma pesada para los españoles, que no se merecen la estulticia de sus políticos.

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