Los nuevos trenes de gran capacidad de Renfe empiezan a incorporarse al núcleo de Cercanías Madrid después de un largo proceso de fabricación, homologación, pruebas y formación de maquinistas. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha mostrado las nuevas unidades en su cuenta de X, coincidiendo con el comienzo de una renovación de flota que permitirá aumentar considerablemente la capacidad de la red madrileña.
Las primeras unidades forman parte de los 79 trenes contratados por Renfe a Stadler por 1.306 millones de euros. La compañía ferroviaria prevé recibir durante 2026 nueve trenes de aproximadamente 100 metros de longitud y otros ocho de unos 200 metros. Las entregas continuarán posteriormente de forma progresiva hasta completar el pedido.
Los nuevos convoyes serán los de mayor capacidad de la flota de Cercanías de Renfe. Los modelos T100 podrán transportar hasta 912 viajeros, mientras que los T200 alcanzarán las 1.884 plazas, alrededor de un 20 % más que los Civia, que hasta ahora eran los trenes con mayor capacidad del parque de Cercanías.
La incorporación se dirige inicialmente a Madrid, donde Cercanías transporta a más de 730.000 viajeros diarios y concentra aproximadamente el 55 % de todos los desplazamientos ferroviarios sujetos a obligaciones de servicio público en España. Está previsto que las nuevas unidades puedan prestar servicio en todas las líneas del núcleo madrileño salvo la C-9.
Más capacidad y accesibilidad
Los Stadler combinan coches de una y dos plantas y han sido diseñados para poder modificar su longitud según las necesidades de demanda. Los T100, de unos cien metros, podrán ampliarse hasta aproximadamente 120, mientras que las unidades de 200 metros dispondrán también de distintas configuraciones.
Uno de los principales cambios afecta a la accesibilidad. Seis de las diez puertas de los T100 estarán a nivel de andén, proporción que se duplica en los T200, lo que facilita el acceso de personas con movilidad reducida y permite agilizar la entrada y salida de viajeros.
Los trenes incorporan además espacios multifuncionales para bicicletas y carritos infantiles. Los T100 tendrán capacidad para transportar hasta seis bicicletas y los T200 hasta 18. Las unidades cuentan también con enchufes y conexiones USB, sistemas de información al pasajero, videovigilancia, iluminación LED y nuevos sistemas de climatización y aislamiento térmico.
Su velocidad máxima será de 140 kilómetros por hora.
La llegada del nuevo material coincide con un amplio programa de actuaciones sobre Cercanías Madrid. Una de las líneas en las que se concentra la inversión es la C-5, que registra alrededor de 72 millones de viajes al año y concentra casi cuatro de cada diez accesos al conjunto de la red madrileña.
El Ministerio de Transportes desarrolla para esta línea un plan de modernización dotado con 1.350 millones de euros y 28 actuaciones, repartidos entre 650 millones gestionados por Adif para infraestructuras y 700 millones correspondientes a Renfe. El objetivo previsto es elevar hasta un 60 % la capacidad de la línea, además de mejorar estaciones, accesibilidad, material rodante e instalaciones de mantenimiento.
Dentro de ese programa, Renfe ha licitado por 42,7 millones de euros la construcción de una nueva base de mantenimiento en Móstoles-El Soto, que estará preparada para atender precisamente a los nuevos trenes Stadler.
Atocha también se prepara para los nuevos convoyes
La renovación de los trenes coincide además con importantes obras sobre la infraestructura ferroviaria de Madrid. Adif está completando este verano una nueva configuración de vías en Atocha Cercanías que permitirá aumentar un 33 % la capacidad del túnel de Sol, además de mejorar la gestión de las circulaciones y la respuesta ante incidencias.
La actuación incluye la construcción de cuatro nuevas vías de apartado en la cabecera sur de Atocha. Tres estarán preparadas para estacionar los nuevos trenes de Cercanías de 200 metros y la cuarta se utilizará para maquinaria de mantenimiento.
La entrada en servicio de las nuevas unidades no supone por sí sola la resolución de las incidencias que todavía afectan a Cercanías ni sustituye las actuaciones necesarias sobre vías, estaciones y sistemas de circulación. Sí representa, sin embargo, el inicio efectivo de una renovación del material rodante que llevaba años desarrollándose fuera de la vista de los viajeros.
El pedido de Stadler forma parte además de una operación de mayor alcance. Renfe mantiene contratos con Stadler y Alstom para fabricar 280 trenes de gran capacidad destinados a los grandes núcleos de Cercanías y Rodalies, con una inversión global de 3.119 millones de euros que incluye el mantenimiento del material durante quince años.
De ellos, 225 tendrán alrededor de cien metros de longitud y otros 55 alcanzarán los doscientos metros.
Después de años de contratos, fabricación y pruebas técnicas, una parte de esa renovación empieza ahora a hacerse visible para los usuarios. Los nuevos Cercanías ya están pasando del proyecto al andén.
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