El consejero de Salud, que dijo que la sanidad pública universal era una “utopía” y que quiso hacerse una foto con una afectada de listeriosis en su próximo embarazo, se enfrenta a la fuerza de los sanitarios en la calleLa llegada del PP y de Ciudadanos al ejecutivo andaluz hace ahora un año generó nuevas expectativas entre los profesionales sanitarios, pero en muy poco tiempo estas ilusiones se han diluido por completo con la dura realidad de los hechos constatados y el grito de socorro de la sanidad pública andaluza es ya prácticamente unánime. Ni siquiera el reciente gesto del cuestionado consejero de cesar al gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha servido para apaciguar los ánimos en el sector.También durante la etapa de Susana Díaz, las masivas movilizaciones promovidas por Spiriman pusieron en jaque a la cúpula de la Consejería de Salud, y los ceses se sucedieron al mismo tiempo que las marchas atrás de polémicos proyectos alumbrados a la luz de la galopante crisis económica, como por ejemplo la cuestionada fusión hospitalaria, uno de los mayores fiascos de la etapa de Susana Díaz.
Manifestación el pasado octubre en Granada en defensa de la sanidad pública.El consejero del aborto “chupetón”
Ahora, con el PP y Ciudadanos en el poder, la situación no ha revertido en absoluto y da muestras de haber ocasionado un agudizamiento del mal. Si con Díaz el deterioro de los servicios de la saludad pública era una palpable evidencia, con Moreno Bonilla ya se cuestiona incluso la viabilidad de la universalidad de la sanidad pública.Basta rescatar aquí unas declaraciones del año 2012 del entonces senador popular por Córdoba Jesús Aguirre y hoy consejero de Salud de la Junta de Andalucía: “Es muy bonito hablar de que queremos más, pero si no hay, no hay, lo que hay que ver es qué cesto hacemos con el mimbre que tenemos, ser realistas, porque no estamos en tiempos de utopía, sino de abrocharnos el cinturón”. El propio gobierno de Mariano Rajoy lo desautorizó tras recibir numerosas críticas.La polémica ha sido una constante que ha acompañado a Aguirre como consejero y como ejemplo reciente está su gestión de la crisis del mayor brote de listeriosis registrado en España este pasado verano. Todo ello al margen de sus reincidentes salidas de tono, como cuando dijo que “lo fácil es llegar y el chupetón” en referencia al aborto o cuando invitó a hacerse una foto juntos “para el siguiente embarazo” en pleno directo televisivo a una mujer que abortó tras contagiarse por listeriosis.Ahora, el reto de enfrentarse a las ‘mareas blancas’ en las calles de las principales ciudades andaluzas es su nueva prueba de fuego, una pugna de la que salió siempre derrotada la socialista Susana Díaz cuando tuvo enfrente a Spiriman como líder del colectivo sanitario en general. Cuando en 2016 se produjeron las multitudinarias manifestaciones –en Granada capital sobre todo–, los sanitarios se movilizaron unidos por una única consigna sin ninguna bandera partidista: “Por una sanidad pública digna y completa”. Cuatro años después, otros sindicatos sanitarios como el mayoritario Satse de enfermería o el Sindicato Médico Andaluz (SMA) también se vienen sumando a diferentes actos de protesta contra los recortes y las nuevas limitaciones del sistema público sanitario.El Gobierno andaluz de Moreno Bonilla no podrá evitar la estampa que se producirá en las principales calles de Andalucía repletas de batas blancas este 15 de diciembre. Y ello pese a que la mayoría parlamentaria de PP y Ciudadanos, con el apoyo de Vox, impide que el Parlamento andaluz celebre un pleno monográfico sobre la situación de la sanidad pública de la comunidad, como han solicitado de forma conjunto los grupos de PSOE y Adelante Andalucía.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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