España ha cancelado su participación en las maniobras Red Flag que Estados Unidos organiza en la Base Aérea de Nellis (Nevada), consideradas el entrenamiento de combate aéreo más avanzado del mundo, según fuentes del Ejército del Aire y del Espacio citadas por la prensa especializada. Esta decisión llega después de que el Gobierno de Pedro Sánchez haya negado a Washington el uso de las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) para la operación Furia Épica, la ofensiva aérea estadounidense contra el régimen iraní.
Las primeras maniobras Red Flag de 2026 están programadas para este mes de marzo y reúnen habitualmente a aviones de combate de distintos aliados de Estados Unidos en varios turnos a lo largo del año. En esta edición, la baja participación internacional ha pesado en la balanza y ha reducido el interés del Ejército del Aire por desplazarse a Nevada, lo que ha llevado a suspender a última hora el despliegue previsto.
Es la segunda vez consecutiva que España renuncia a acudir a este ejercicio: ya en 2025 estaba previsto que cazas españoles cruzaran el Atlántico para participar y la presencia fue igualmente cancelada. La última vez que aeronaves del Ejército del Aire tomaron parte en Red Flag fue en 2020, cuando Eurofighter de las alas 14 (Albacete) y 11 (Morón) se adiestraron junto a unidades F‑35 de Estados Unidos.
Los aviones de combate españoles han participado en cuatro ediciones anteriores de este adiestramiento (2004, 2008, 2016 y 2017), empleando tanto Eurofighter como F‑18, lo que convierte la ausencia encadenada de 2025 y 2026 en una ruptura relevante de la trayectoria de cooperación en este escenario. Según las mismas fuentes, el Ejército del Aire ha valorado que la escasa presencia de otros países aliados restaba retorno operativo al esfuerzo logístico y económico de acudir a Nevada.
Red Flag se concibió tras la guerra de Vietnam y se celebra entre cuatro y seis veces al año en ciclos de dos semanas, con el objetivo de que los pilotos completen sus primeras diez misiones de combate simuladas, consideradas tradicionalmente las más arriesgadas. En el ejercicio se enfrentan fuerzas “azules” aliadas contra “agresores rojos” que reproducen tácticas de potenciales adversarios, incluidas de origen soviético o de última generación, con un alto grado de realismo que incluye uso de armamento real, amenazas simuladas de defensa aérea, guerra electrónica y coordinación con unidades de rescate.
En estas maniobras participan habitualmente cazas F‑22, F‑35 y F‑16 estadounidenses, bombarderos B‑52 y aviones de inteligencia, integrados en complejos escenarios de guerra aérea moderna. La renuncia española, en un contexto de tensión política por el veto al uso de Rota y Morón en la ofensiva contra Irán, añade una nueva arista al debate sobre el grado de implicación de España en las operaciones y entrenamientos liderados por su principal aliado militar.