Hacinados en infraviviendas
El perfil de las víctimas eran personas en situación de vulnerabilidad, e incluso con alguna minusvalía física o psíquica. Una vez en España, estaban obligados a vivir hacinados en infraviviendas y a pedir limosna de rodillas sin importar las condiciones meteorológicas ni las horas de descanso. También eran obligados a ejercer de mimos o estatuas humanas y todo el dinero recaudado era entregado inmediatamente a los cabecillas.Prostitución y píldoras abortivas
Además, los agentes han corroborado que las víctimas femeninas también fueron obligadas a ejercer la prostitución en un club de Santiago de Compostela. Allí, bajo amenazas y malos tratos, una de las víctimas sufrió reiteradas agresiones sexuales por parte de uno de los cabecillas de la organización y fue obligada a tomar píldoras abortivas.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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